lunes, 4 de noviembre de 2019

La Cultura del Progreso. Segunda Parte

El proceso de industrialización y sus consecuencias

Chodowiecki, D. (c. 1770). Maestro alfarero y su pupilo. En: Von Boehn, M. 62 dibujos inéditos al trabajo de johann bernhard. Frankfurt, Alemania, 1922.

(S. i.). (1868). La fábrica de Richard Hartmann. Chemnitz, Alemania: (s.i.).
Estas imágenes muestran un taller artesanal del siglo XVIII y una industria del siglo XIX.

La revolución industrial.

Durante el siglo XIX, la sensación de optimismo que generó el progreso de la ciencia y de la tecnología estuvo acompañada de la Revolución Industrial, un proceso originado en Inglaterra que se extendió al resto de Europa y Estados Unidos, e irradió su influencia a los demás continentes.

Características generales.

Muchos historiadores han calificado a este proceso como "revolucionario" por su rápida expansión territorial y por las profundas transformaciones económicas, técnicas y sociales que vivieron las sociedades industrializadas. Algunas de ellas son:

Nuevas formas de producción.

Las máquinas remplazaron a las antiguas herramientas y el trabajo en las fábricas sustituyó al realizado en el hogar y en el taller, lo que generó un incremento de la producción y la aparición de nuevos grupos sociales.

Surgimiento del trabajo asalariado.

Los trabajadores industriales soportaban extensas jornadas de trabajo, bajos salarios y la ausencia de legislación laboral.

Transformación del espacio.

La multiplicación de las industrias, el surgimiento de nuevos núcleos urbanos y el desarrollo de los medios de transporte transformaron la vida cotidiana de las personas. La expansión de la vida urbana fue una característica fundamental de las sociedades industriales.

Expansión del mercado.

La producción, antes centrada principalmente en el consumo familiar, fue sustituida por la producción en masa, orientada a un mercado más amplio (regional, nacional e internacional)


Planella y Rodriguez, J. (1889). La pequeña obrera. Barcelona, España: Museo de Historia de Cataluña.

Antecedentes de la revolución industrial

Hasta mediados del siglo XVIII predominó en Europa la agricultura de subsistencia y el trabajo artesanal. Sin embargo, una serie de factores favorecieron en este período el desarrollo de la industria moderna. A continuación, se destacan los principales.

La expansión agrícola.

Hubo importantes transformaciones en la agricultura europea que permitieron el incremento de la producción de alimentos a lo largo del siglo XIX. Entre ellas, destacan:

  • Mejora de las técnicas agrícolas. Se sustituyó el barbecho por la rotación continua de cultivos, con lo que se evitó el agotamiento de las tierras. Además, hacia 1750 se cambió el arado de madera por el de hierro y se perfeccionaron los sistemas de riego. Estas mejoras permitieron ampliar la superficie cultivada e introducir nuevos cultivos, como maíz, papa y remolacha. Por otra parte, algunas tierras de cultivo fueron destinadas a la producción de pastos para alimentar a los animales, por lo que aumentó el número de cabezas de ganado.
  • Cambio de las estructuras agrarias. Las revoluciones liberales acabaron con las propiedades señoriales y comunales explotadas de forma colectiva, y la tierra se convirtió en una propiedad privada.

Tull, J. (1762). Sembradora mecanica.

Estos dibujos fueron realizados por el agricultor Jethro Tull para construir la sembradora mecánica.



El crecimiento demografico.

Hasta el siglo XVIII, la población europea había crecido lentamente debido a las epidemias y las hambrunas. Sin embargo, la aplicación de distintas medidas de higiene, la mejor nutrición y el surgimiento de las primeras vacunas permitieron que el índice de mortalidad descendiera a lo largo del siglo XIX y principios del XX. Además, gracias a que la natalidad aún se mantenía alta, la población aumentó a un ritmo acelerado. Este fenómeno, conocido como el inicio de la transición demográfica, tuvo múltiples consecuencias; una de ellas fue el incremento en la demanda de alimentos.

La nueva mentalidad.

Estos cambios se relacionaron también con el aumento gradual de la alfabetización y la difusión de las ideas del liberalismo económico. A partir de esto último, se consolidaba una nueva forma de pensar y de actuar, mas abierta a la inversión, la innovación y la búsqueda del beneficio económico.


Etapas y expansión.

La revolución industrial se desarrolló principalmente en Europa y luego se expandió fuera del continente. No obstante, esta expansión no fue uniforme, tuvo diferentes etapas y, en un mismo período convivieron zonas industrializadas con otras que aún no se modernizaban. Para algunos historiadores, la primera fase ocurrió a fines del siglo XVIII y la segunda a mediados del XIX.

La primera revolución.

En esta fase fue fundamental la introducción de la máquina a vapor, cuya principal fuente de energía fue el carbón. Los avances más importantes se lograron en los ámbitos textil, siderúrgico y de transportes.
  • Industria algodonera. La máquina a vapor se aplicó en primer lugar en la industria algodonera, logrando un gran desarrollo productivo. Gracias al uso de máquinas especializadas, los textiles británicos, baratos y de buena calidad, inundaron los mercados mundiales.
  • Industria del hierro. Otro sector pionero fue la industria del hierro, que alcanzó un gran desarrollo gracias a la introducción de un nuevo proceso de fundición que utilizaba carbón mineral, muy abundante en Inglaterra y que permitía realizar importante ahorros energéticos.
  • El desarrollo del barco a vapor y del ferrocarril. El vapor también permitió abaratar el transporte y revolucionar la carga de pasajeros y materiales, pues aumentó la capacidad y velocidad.
Watt, J. (1776). Máquina a vapor de James Watt. Glasgow, Escocia.

La máquina a vapor de James Watt, puesta en funcionamiento por primera vez en 1776, fue uno de los inventos más revolucionarios de la humanidad. Producía una corriente continua de vapor que movía una rueda a un ritmo constante.


La segunda revolución.

Sus principales fuentes de energía fueron la electricidad y el petróleo, y se destacó el desarrollo del acero y la industria química. El acero sustituyó al hierro en la construcción de líneas férreas, barcos acorazados e incluso bienes domésticos, mientras que la industria química fue fundamental para el desarrollo de la producción agrícola, metalúrgica y de armamentos, entre otros. El uso de la electricidad y el petróleo permitió el desarrollo de elementos como la luz artificial, el teléfono o el automóvil.

Otro cambio que experimentaron los sectores industrializados fue el surgimiento de una nueva forma de organizar el trabajo. La producción se dividió en etapas cortas y repetitivas, lo que se denominó producción en serie, y se impuso un salario proporcional al trabajo.


Consecuencias de la industrialización


Merkel, M. y Ottman, J. (1883). Los protectores de nuestras industrias. Nueva york, Estados Unidos: Publicado por Keppler & Shcwarzmann

La siguiente caricatura expresa una de las visiones sobre las consecuencias económicas del proceso de industrialización. Se representa a importantes empresarios norteamericanos, como Cyrus Field, Jay Gould, Cornelius Vabderbilt y Russel Sage, sentados en bolsas de "millones" y llevados por trabajadores de diversas áreas.


El impacto en la economia.

El proceso de industrialización provocó grandes transformaciones económicas, las que se sustentaron en las teorías del liberalismo económico y permitieron la expansión del capitalismo. Entre los principales cambios, se pueden señalar:

El desarrollo del sistema fabril.

La progresiva introducción de maquinaria en la industria generalizó el sistema de producción centrado en la fábrica, la cual concentraba todos los medios productivos en un mismo lugar. En ella, los trabajadores operaban maquinarias y eran parte de una cadena de producción en serie.

La acumulación y reinversión de capital.

El sistema fabril permitió que los empresarios -dueños de las fábricas y de su producción- obtuvieran mayores ganancias y pudieran acumular capital. El trabajo de los obreros, a cambio de un salario, comenzó a ser considerado por los empresarios como un factor productivo más. Los excedentes obtenidos de las ventas (restados los costos) quedaban para el dueño de la empresa, que podía acumular y reinvertir ese capital.

Surgimiento de entidades financieras.

El aumento de la actividad industrial dependía del dinero o capital que invertían la burguesía y los bancos privados. Así, algunas empresas aumentaron su tamaño y se hizo habitual la práctica de formar sociedades por acciones, donde participaban varios accionistas que recibían beneficios proporcionales al capital aportado inicialmente. Asimismo, cobraron importancia las bolsas de comercio, en las que se compraban y vendían acciones de las empresas, y los bancos modernos que posibilitaban el ahorro y el préstamo con interés.

El auge de la iniciativa privada.

La riqueza que generó la industria llevó a algunos pensadores a plantear que la base del enriquecimiento de los Estados era el libre emprendimiento individual, fundamento teórico del capitalismo. Esta doctrina planteaba la necesidad de disminuir la intervención del Estado.

A lo largo del siglo XIX, muchos países alcanzaron un importante crecimiento económico; no obstante, este bienestar fue muy desigual y las condiciones de vida variaban según el capital que se tenía para invertir o bien el tipo de trabajo que se ejecutaba.


Imagen relacionada
Annan, T. (1868). Cerca de la calle n.*80 en Glasgow. Los Angeles, Estados Unidos: El Museo de Arte del Condado de Los Angeles.

Este es un barrio de Glasgow (Escocia, Gran Bretaña) en 1868.

El impacto en la sociedad

El proceso de industrialización provocó cambios profundos en la organización de la sociedad, la que se fue haciendo progresivamente más compleja y dinámica, dando lugar a las llamadas sociedades industriales.

La sociedad industrial y los nuevos grupos sociales.

La importancia que adquirió el dinero sumada al fin de los privilegios legales de los estamentos provocaron que desapareciera paulatinamente el orden estamental, surgiendo así una sociedad de clases definida según la capacidad económica de las personas. En esta nueva estructura, destacaron:
  • La consolidación de la gran burguesía: Conformada por los dueños de las industrias, empresaríos, comerciantes banqueros y altos funcionarios. Paulatinamente esta clase se fue fusionando con la aristocracia tradicional.
  • El desarrollo de la mediana y pequeña burguesía: Integrada por pequeños comerciantes, medianos industriales, funcionarios públicos, docentes, profesionales universitarios, etc., quienes pasaron a conformar la clase media.
  • El surgimiento del proletariado urbano: La mayoría de la población que vivía en las ciudades pertenecía a este grupo y correspondia principalmente a los obreros y sus familias. Su nivel de vida, especialmente a comienzos del siglo XIX, era muy precario por las malas condiciones de trabajo y los bajos salarios. A mediados del siglo, esta situación dio lugar a la denominada cuestión social

El trabajo de niños y mujeres.

Si bien desde antes de la industrialización mujeres y niños trabajaban en las tareas del campo, en este período las mujeres adquirieron presencia en el servicio doméstico y la industria, obteniendo salarios más bajos que el de los hombres. En el caso de los niños, no era obligación la asistencia a la escuela, y su trabajo, al igual que el de las mujeres, era fundamental para sus familias.

Cabe destacar que la industrialización no afectó todas las regiones por igual e incluso en los países industrializados no toda la población se relacionó con la industria. Esta nueva sociedad de clases convivía con sociedades rurales tradicionales, en las que la aristocracia aún conservaba cierto poder y los campesinos seguían conformando la mayoría de la población en muchos países y regiones.

Hine, L. (1909). Niños que trabajan en un molino en Macon, Giorgia. Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

En esta fotografía puedes observar una de las formas de trabajo infantil que existieron en el siglo XIX y comienzos del XX.



    domingo, 3 de noviembre de 2019

    Los Japoneses. Historia.

    AVISO. Lo que vas a leer a continuación es el texto extraído del vídeo juego Age of empires 2. El cual formo parte de mi infancia, adentrándome de forma didáctica a todo el tema histórico. Hasta el día de hoy le guardo un especial cariño, por lo que he decidido rescatar estos textos, debido a que resumen de forma clara las historias de muchas civilizaciones, las cuales iré compartiendo por aquí, agregándole imágenes correspondientes. La primera pues, y una de mis favoritas, es japón.


    Resultado de imagen para japon historia

    Situada en un islote a 100 millas del Asia continental en su punto más cercano, Japón era una tierra de misterio en los confines de la civilización. Aislados primero geográficamente y más tarde por elección propia, los japoneses desarrollaron una cultura única que absorbió pocas influencias del mundo exterior. En los inicios de la Edad Media europea, la cultura japonesa más desarrollada se hallaba en el extremo norte del Mar del Japón, en la gran isla de Honshu. Hacia el este, al otro lado de las montañas Hakone, estaba Kanto, llanura aluvial y única gran área de las islas para la plantación de arroz. Al norte y este de Kanto se situaba la frontera, más allá de la cual vivían los aborígenes, que habían ocupado las islas desde el Neolítico.

    Imagen relacionada

    Resultado de imagen para corte yamato japon
    Mapa del periodo Yamato, siglo VII d. C.

    Algunos creen que, hacia el siglo V d.C., la corte Yamato se había convertido en gran parte en ceremonial. Una serie de clanes independientes, conocidos como uji, eran los que detentaban el poder real por debajo del monarca. Los líderes de estos clanes formaban una especie de aristocracia que rivalizaba por el control del país y del trono.

    En el 536, el clan de los Soga estableció su predominio, surgiendo de éste el primer gran hombre de estado de la historia, el Príncipe Shotoku, quien realizó reformas que sentaron las bases de la cultura japonesa durante las siguientes generaciones. En el 645, el poder pasó del clan de los Soga al de los Fujiwara, que presidió la mayor parte del periodo Heia (794 al 1185). Este nuevo liderazgo impuso la Reforma Taika del año 645, que emprendió medidas encaminadas a la redistribución de los arrozales, estableció un impuesto sobre la producción agrícola y dividió el país en provincias. Sin embargo, gran parte del territorio permanecía fuera de la influencia y del control imperial. El poder real pasó a familias importantes que habían alcanzado un lugar prominente en las tierras de cultivo del arroz. Los conflictos entre estas familias condujeron a la guerra civil y a la ascendencia de la clase guerrera. 

    Resultado de imagen para samurai historia

    Al igual que en la Europa Occidental medieval, el desmoronamiento de la autoridad central, la aparición de poderosos nobles locales y el conflicto con los bárbaros en la frontera, se combinaron para crear una cultura dominada por una élite guerrera. Estos guerreros llegaron a ser conocidos como samurái, "los que sirven", equivalentes más o menos al caballero europeo. A finales del siglo XII, un gobierno militar remplazó a los nobles que detentaban el poder real por debajo del trono. La cabeza del gobierno militar era el Shogun.

    La vida de los samuráis se regía por el código del guerrero, parecido al código de honor de los caballeros europeos. La lealtad a su señor constituía la base de ese código. A cambio de la protección dada al guerrero, éste obedecía las órdenes de su señor sin cuestionarlas y estaba dispuesto a morir en su nombre. El samurái daba gran importancia a sus ancestros y cultivaba religiosamente la tradición familiar para ganar méritos. Su conducta debía ser firme y no dar muestras de cobardía. Los guerreros iban al campo de batalla esperando y deseando la muerte, ya que se pensaba que un guerrero animado por la esperanza de sobrevivir no lucharía bien.

    El periodo comprendido entre los años 1185 y 1333 se denominó Kamakura, tomando el nombre de una región del Japón dominada por un nuevo clan que subió al poder tras la guerra civil. Los mongoles intentaron invadir Japón en dos ocasiones, una en 1274 y otra en 1281, pero fueron expulsados ambas veces. Una tormenta fortuita produjo grandes pérdidas en la flota de los mongoles en la segunda invasión.

    Invasiones de los mongoles en japón



    sábado, 2 de noviembre de 2019

    La Cultura del Progreso. Primera parte.

    Resultado de imagen para el progreso americano
    Gast, J. (1872). El progreso americano. Cromolitografía publicada por George A. Croffut. Wahington D. C., Estados Unidos: Biblioteca del Congreso.

    Esta pintura busca representar la expansión de Estados Unidos hacia el oeste, como reflejo del avance del progreso durante el siglo XIX y de la contraposición entre la "civilización norteamericana" y la "barbarie" indígena. La mujer vestida de blanco lleva en sus manos un telégrafo y tras ella avanzan las lineas de ferrocarril


    La idea del progreso indefinido.

    Durante el siglo XIX hasta principios del siglo XX, se dieron procesos como la expansión de la industrialización, el desarrollo de la ciencia y el crecimiento del consumo, creándose una sensación de optimismo sobre todo entre la burguesía. Esta percepción se manifestó principalmente en los siguientes aspectos:

    La Fascinación por la ciencia y la tecnología.

    Los adelantos tecnológicos y descubrimientos científicos que se desarrollaron principalmente en Europa ayudaron a expandir la sensación de que, mediante el uso de la razón, los seres humanos se podían acercar a la verdad. Algunos incluso llegaron a afirmar que la humanidad caminaba hacia la perfección, pues era capaz de resolver sus problemas, dominar la naturaleza y alcanzar la felicidad.


    Resultado de imagen para zeppelin pasando por la torre eiffel

    Leven, H. (1901). Zeppelin pasando por la torre Eiffel.

    Esta imagen muestra a Alberto Santos Dumont, pionero de la aviación, rodeando la Torre Eiffel con su dirigible en 1901.

    La fe en el progreso.

    La mentalidad del siglo XIX reflejaba la certeza de que la historia de los seres humanos era un camino lineal y ascendente, es decir, que el futuro seria mejor que el pasado gracias al progreso. Si bien esta fe en el progreso era una idea que ya existía en otras épocas, en este periodo se reforzó la percepción de que los seres humanos estaban avanzando indefinidamente desde un pasado "primitivo" a un presente y futuro "civilizado", regido por la ciencia y la razón.

    Estos supuestos influyeron en diversos aspectos de la vida y en el surgimiento de distintas maneras de interpretar la realidad y al ser humano desde las ciencias naturales y sociales. Por otra parte, poco a poco se irían evidenciando algunas contradicciones, pues los beneficios de este progreso no fueron iguales para todos los grupos de la sociedad.

    Expresiones del progreso.

    El desarrollo científico y tecnológico.

    La idea de que era factible dilucidar los secretos de la naturaleza y aproximarse a la verdad mediante la aplicación del método científico generó un notable progreso de la ciencia y de la tecnología en el siglo XIX. Esta idea consolidó dos importante fenómenos:

    La ciencia como la única forma válida de conocimiento.

    Muchos científicos e intelectuales consideraron que las explicaciones religiosas del mundo eran fruto de la ignorancia o la superstición, ya que no utilizaban la razón como medio para interpretar la realidad. Esto provocó una disminución de la influencia religiosa en la sociedad y en áreas como la ciencia y la filosofía. 


    Resultado de imagen para alessandro volta pilaImagen relacionadaResultado de imagen para röntgen rayos x

    Algunos descubrimientos científicos del siglo XIX. La primera pila eléctrica, el primer ferrocarril y los rayos X.

    La especialización de las ciencias.

    Para muchos autores, la ciencia alcanzó su madurez en el siglo XIX, ya que se establecieron los limites en las distintas ramas del conocimiento. Aunque esto permitió una mayor especialización, en algunas ocasiones las distintas ciencias aunaron esfuerzos con el fin de solucionar problemas de la vida cotidiana, y mejorar los modos de producción, el bienestar y la salud publica.

    Nuevas miradas intelectuales.

    La sensación de que la sociedad progresaba indefinidamente no dejó indiferente al mundo intelectual. Desde las ciencias sociales, la historia y la filosofía surgieron diferentes maneras de interpretar la realidad y al ser humano, por ejemplo:

    El positivismo.

    La exaltación del método científico y la razón dieron origen a la corriente filosófica positivista. Esta sostenía que el único conocimiento válido era el que se obtenía de manera objetiva y científica, es decir, libre de interpretaciones. Uno de sus exponentes, Auguste Comte, postulaba que las sociedades habían pasado por tres etapas: una en que daba explicaciones sobrenaturales o religiosas, una segunda en que daba explicaciones filosóficas y otra en que daba explicaciones científicas o positivistas. También creía que la sociología ayudaba a encontrar las leyes que regían a las sociedades y a que estas superaran sus etapas.

    El materialismo historico.

    Karl Marx y Friedrich Engels plantearon que la producción era la base de todo orden social y que la historia debía ser interpretada como una lucha de clases sociales, entre aquella que posee los medios de producción y aquella que no, siendo las transformaciones sociales consecuencias de este conflicto.

    El darwinismo social.

    Uno de los precursores de esta corriente fue Herbert Spencer, filosofó que interpretó los postulados de Darwin sobre la evolución de las especies y los extrapoló a las sociedades humanas. Afirmaba que los grupos humanos tenían capacidades diferente para dominar la naturaleza y la sociedad, por lo que era legitimo el dominio de un pueblo sobre otro. Así, diversos intelectuales justificaron que las sociedades industriales guiaran a las sociedades que consideraban "barbaras" hacia el progreso.

    Imagen relacionada

    Kwasny, A. (ca. 1900). Selk'nam llevados a Paris por Mr. Maitre en 1889. (s. i.)

    Durante el siglo XIX, en Europa se realizaron exhibiciones de personas pertenecientes a pueblos originarios en "zoológicos humanos", en los que se exponían a familias completas traídas desde lugares como América, Asia y África. Un ejemplo son los selk'nam fotografiados en esta imagen, quienes fueron tomados prisioneros por Maurice Maitre y llevados a la Exposición Universal de París en 1889.

    El psicoanálisis.

    En el campo de la psicología, Sigmund Freud intentó explicar científicamente el comportamiento humano. Según él, la conducta era el resultado del choque entre los impulsos biológicos e instintivos y la identidad social de la persona. Ademas, introdujo el concepto de inconsciente, el cual se podía interpretar mediante el psicoanálisis y permitía comprender la conducta.

    Si bien la expansión de estas visiones contribuyó a una perdida de influencia de la religión en la sociedad, esto no significó que desaparecieran las creencias religiosas ni el pensamiento teológico.

    La Belle Époque (1871-1914)

    Según diversos historiadores la confianza en el progreso indefinido tuvo su máxima expresión en las décadas anteriores al inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914. Este período fue denominado como la Belle Époque o "Época bella" debido a características como las siguientes.

    El gusto por el lujo y la entretención.

    La paz y la prosperidad económica permitieron a la clase burguesa rodearse de riquezas que daban cuenta de su posición dentro de la sociedad. El poder adquisitivo, la vida en la ciudad y las nuevas formas de producción industrial hicieron que este grupo social dispusiera de mas tiempo libre, el que ocupó en el teatro, conciertos exposiciones o reuniones sociales. Así, ciudades como Londres y París se convirtieron en el centro de la vida artística y cultural, desarrollada especialmente en los cafés, salas de concierto y salones.

    El orgullo y optimismo por sus logros.

    En las grandes ciudades también se organizaron muestras anuales de los principales avances científicos y tecnológicos de la época, que dieron cuenta del optimismo que esto generaba en la sociedad.

    Imagen relacionada

    Baylac, L. (1900). Vista panorámica de la Exposición Universal de 1900. Washington D. C. EE.UU.: Biblioteca del Congreso. (Detalle).

    La Exposición Universal de 1900, en París, fue uno de los acontecimientos más importantes de la época. En la siguiente imagen se observa parte de la infraestructura construida especialmente para esta ocasión.

    sábado, 19 de octubre de 2019

    Historia Cerveza Kunstmann


    No, no me refiero a la historia de una cerveza alemana, al menos no directamente. Hace un tiempo publique una entrada en la que te hablaba de la migración europea en Chile, y pese a que no le tenia mucha fe en cuanto a visitas, sorpresivamente se ha vuelto en una de las entradas mas populares del blog. Pues bueno, hoy les comparto la historia de una de las marcas fundadas por los colonos alemanes, quienes recordemos, fueron los únicos auspiciados por el estado. La cerveza Kunstmann

    Ahora bien, esta entrada es muy simple, solo te daré algunos links, para que te enteres de forma externa a este blog sobre la historia de esta marca. Pues en su pagina te explican todo esto, siendo mucho mejor que cualquier cosa que yo te pueda escribir.

    Link a la pagina de la cerveza con su historia

    Por cierto, si llegas a viajar al sur de Chile, y te interesa el tema de las cervezas, su producción y cosas por el estilo, no puedes olvidar ver el tour cervecero de Kunstmann en Valdivia, siendo un lugar concurrido por los turistas.



    Visita la pagina con información del tour. 

    Me gustaría subir una entrada mas elaborada, y si bien estoy trabajando en una, la investigación me cuesta horrores, pues requiere un buen tiempo. Por lo que puedes tomar esto como un plus, de la entrada de la migración. Quizá mas adelante haga otras sobre otras marcas de europeos radicados en Chile.

    Mientras tanto, podrías disfrutar de los comerciales de esta cerveza, no cuesta nada... Nos vemos en la próxima historia.






    VÍDEOS EDUCATIVOS





    martes, 1 de octubre de 2019

    La Guerra fria en Latinoamerica

    La guerra fría se vivió en américa latina de manera particular. Si bien desde el siglo XIX Estados Unidos había considerado esta región como su área de influencia natural, esta hegemonía comenzó a cambiar con el triunfo de revoluciones sociales, como la revolución cubana en 1959. A partir de este momento, muchos grupos y movimientos políticos del continente vieron en la revolución armada una vía valida para acceder al poder, terminar con la influencia de Estados Unidos y cambiar la situación política y social de sus países.


    Resultado de imagen para guerra fria

    El debate entre reforma y revolución.

    En este contexto, durante la segunda mitad del siglo XX América Latina estuvo marcada por un consenso general respecto de la necesidad de transformaciones profundas y la configuración de distintas visiones y proyectos para llevarlas a cabo. Esto se vio reflejado en el debate, que ya había surgido en Europa a fines  del siglo XIX y principios del siglo XX, entre quienes planteaban la reforma como el medio para cambiar el orden social existente, y quienes promovían la revolución para este mismo fin. A pesar de sus diferencias, ambas perspectivas dieron cuenta de la necesidad de transformaciones sociales que mejoraran la calidad de vida de las personas y tuvieron realizaciones practicas y concretas.

    Valtman, E. (1961). Lo que necesitas, amigo, es una revolucion como la mia. Washington D. C., EE. UU.: Library of congress.

    Esta caricatura estadounidense fue realizada en el año 1961 y muestra a Fidel Castro diciéndole a un personaje que representa a Brasil: "Lo que necesitas es una revolución como la mía", mientras mantiene encadenado a otro personaje que seria el pueblo de Cuba.


    La Revolución cubana y su importancia

    Desde 1952, el gobierno de Cuba estaba en manos del dictador Fulgencio Batista, caracterizándose por la corrupción y la dominación estadounidense en materias de economía y política interna. En este contexto se inicio una insurrección popular para derrocar a la dictadura, al mando de Fidel Castro junto con su hermano Raúl y el medico argentino Ernesto "Che" Guevara. En enero de 1959, los rebeldes entraron en La Habana y Castro fue nombrado primer ministro de Cuba.

    La oposición de Estados Unidos.

    Una vez en el gobierno, Castro promulgó una serie de medidas como la nacionalización de empresas norteamericanas (petroleras, telefónicas, eléctricas, entre otras) y una reforma agraria que afectó mayoritariamente a la industria del azúcar, cuyo mayor porcentaje de tierras cultivables estaba en manos estadounidenses. Frente a esto, Estados Unidos no tardó en oponerse al nuevo régimen, estableciendo un bloqueo económico e incluso apoyando la invasión de la isla por cubanos exiliados que buscaban terminar con el gobierno. Esto llevó a Castro a fortalecer la alianza con la Unión Soviética, instaurando en la isla una dictadura comunista y una economía planificada. 

    La crisis de los misiles.

    En 1962, luego que Estados Unidos detectara la presencia de rampas de misiles nucleares soviéticos en Cuba, el presidente estadounidense John F. Kennedy decretó un bloqueo naval y amenazó a la Unión Soviética con invadir la isla si no retiraba los misiles. La crisis estuvo a punto de desembocar en un conflicto directo entre ambas superpotencias, pero finalmente se ordenó el desmantelamiento de las rampas de misiles.

    El impacto de la Revolución cubana en el continente americano fue masivo, en especial para la izquierda, que comenzó a valorar la vía violenta para acceder al poder. Aparecieron así numerosos grupos guerrilleros que intentaron emular el ejemplo cubano y buscaron derrocar por las armas a los gobiernos que entendían como ilegítimos. De esta forma se inauguró uno de los periodos más intensos en la historia latinoamericana, colmado de sueños y utopías, de revoluciones y reformas estructurales, pero también de golpes militares y enfrentamientos. En muchos de los casos se trató de un momento de fuerte polarización política entre quienes querían llevar a cabo movimientos revolucionarios, los que buscaban instaurar cambios sociales mediante reformas, y aquellos que deseaban mantener el statu quo o la situación hasta entonces imperante.


    Dalrymple, L. (1899). La escuela empieza. En: Revista Puck. Washington D. C., EE. UU.: Library of Congress.

    La siguiente imagen, publicada a fines del siglo XIX en la revista norteamericana Puck, buscaba representar de manera gráfica el rol que tradicionalmente había tenido Estados Unidos en América Latina. Se pueden ver también otras formas de discriminación contra las que se luchó durante el siglo XX, como la que sufrieron afroamericanos e indígenas.


    La influencia de Estados Unidos

    La instalación de un régimen socialista en Cuba, a escasos kilómetros de su costa, fue vista por Estados Unidos como una amenaza en un continente con una estructura social desigual y con profundos contrastes ademas de una economía exportadora y vulnerable. Había también algunos países con institucionalidades débiles y otros que estaban viviendo una gran polarización política, todo lo cual hacia propicio que germinara velozmente en él la revolución.

    Frente a esto, los norteamericanos desarrollaron dos tipos de políticas para frenar el crecimiento del germen revolucionario en América Latina. Por una parte, en Centroamérica se buscó frenar militarmente cualquier llegada al poder de gobiernos identificados con el socialismo, con intervenciones políticas y militares en República Dominicana (1965), El Salvador (1980) y Nicaragua (1981). Por otra, en la década de 1960, EE. UU. diseño una política de intervención indirecta a través de la Alianza para el Progreso y de la difusión de la Doctrina de Seguridad Nacional.

    La Alianza para el progreso. 

    En 1961, el presidente Kennedy inició una nueva estrategia para tratar de frenar los movimientos revolucionarios y creó la Alianza para el Progreso, que consistía en una colaboración económica y tecnológica para favorecer el desarrollo de reformas sociales en países de América Latina. Esta alianza implicó una inversión de millones de dolares orientados a llevar a cabo reformas agrarias limitadas o controladas que permitieran mejorar la productividad agrícola, el acceso a viviendas y a la educación. Con ello se buscaba mejorar las condiciones de vida de la población, de manera de contener un posible estallido social que derivara en una nueva revolución al estilo cubano. 

    La Doctrina de Seguridad Nacional.

    Simultáneamente, se creó la Escuela de las Américas, destinada a adoctrinar a militares latinoamericanos en la Doctrina de Seguridad Nacional, que sirvió luego como base ideológica de los futuros golpes de Estado en el continente y bajo la cual se entrenó a los militares en mecanismo de represión y desaparición, técnicas de tortura y espionaje. Esta doctrina implicaba la creencia de que el enemigo de las Fuerzas Armadas nacionales ya no era solo poderes extranjeros que podían amenazar la soberanía nacional, sino que también la ideología comunista y sus seguidores, que corroían la sociedad en su conjunto hasta disolverla. En ese contexto, el comunismo pasó a ser el principal enemigo "interno" de los militares, ya que existían grupos que lo promovían al interior de cada país. 

    Imagen relacionada

    Los golpes de Estado y las dictaduras militares

    La presencia de los militares en la política latinoamericana ha sido más o menos permanente a lo largo de la historia del continente. Sin embargo, hasta antes de la influencia de la Doctrina de Seguridad Nacional, la presencia militar en el poder estatal se había caracterizado principalmente por incursiones esporádicas en contextos de crisis social o económica. Esto cambiaría a partir de la década de 1950, y especialmente durante 1960 y 1970. 

    La lucha contra el "enemigo interno".

    Bajo el influjo de la Doctrina de Seguridad Nacional, se comenzó a observar una cierta coherencia ideológica entre las Fuerzas Armadas de distintos países de América Latina que abogaba por la destrucción del comunismo para la protección de la propia nación. En este sentido, las dictaduras latinoamericanas son una de las formas particulares que tomó la Guerra Fría en el continente americano. 

    Las formas de represión. 

    Este carácter ideológico compartido se expresó también en las formas en que los militares ejercieron el poder. La lucha contra el supuesto "enemigo interno" tomo la forma de una guerra contra las organizaciones y movimientos de izquierda, revolucionarias o no, que finalmente afectó al conjunto de la sociedad de cada país. Una serie de organismos vinculados con las Fuerzas Armadas participaron en la persecución de los militantes de izquierda. Un ejemplo es la DINA (Dirección de inteligencia Nacional), creada en 1974 en Chile y bajo la cual se logró una coordinación con los servicios de inteligencia militar de Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay (Operación Cóndor). 

    Las violaciones a los derechos humanos.

    Los regímenes militares aplicaron, en su mayoría, políticas represivas que culminaron en violaciones a los derechos humanos. La sociedad en su conjunto vio como se puso fin abruptamente a las libertades que hasta entonces todos habían podido ejercer. En algunos países, como Guatemala, el número de desaparecidos llegó a cerca de 45.000 personas y a más de 200.000 victimas de la violencia política. Hasta el día de hoy, la lucha en favor del pleno esclarecimiento de estos atropellos ocupa un lugar central en las sociedades y los gobiernos latinoamericanos. Tras años de haber negado o disimulado lo ocurrido, hoy muchos militares y civiles han sido procesados por la justicia de sus respectivos países.


    Imagen relacionada

    Hochhäusler, l. (ca. 1940). Calle Huérfanos con sus avisos luminosos de casas comerciales y autos estacionados en ambos costados.