domingo, 12 de diciembre de 2021

FORTALEZAS DE LA GRAN GUERRA


FUERTE DE VAUX, EN FRANCIA. LUGAR QUE TUVO UN PAPEL PROTAGONICO EN LA BATALLA DE VERDÚN (PRESIONA EL NOMBRE DE LA BATALLA PARA IR A LA ENTRADA DEL TEMA)

La fortaleza tradicional estaba anticuada cuando comenzó la guerra. Los cartuchos de alto poder explosivo que disparaba la artillería podían pulverizar los muros más resistentes. A medida que el ejército alemán se abría paso en Bélgica poco después del inicio de la guerra, el avance de la infantería se vio impedido por las fortalezas de Lieja y Namur, pero los alemanes trajeron los lanzaproyectiles gigantes (42 cm) Krupp y Skoda y los grandes fortalezas se desmoronaron. 

Durante la batalla de Verdún, los alemanes de nuevo trajeron su artillería pesada para destruir las fortalezas que protegían el fuerte francés. Pero, a pesar del intenso fuego, los franceses lucharon desesperadamente entre los restos del fuerte Douaumont y el Fuerte de Vaux, impidiendo el paso de los alemanes. Los fuertes eran capturados y recapturados en ataques y contraataques agresivos. 

CAÑON KRUPP

Škoda 30,5 cm Mörser M.11 en posición de disparo en 1917

Anticipandose a la guerra, los italianos hicieron barricadas en el frente alpino con fortalezas y búnkeres. Construidas en altas laderas y talladas en la montaña, las fortalezas de Verena, Campolongo y Campomolon impedían el avance por los peligrosos caminos montañeses, pero no pudieron resistir los pesados cartuchos de los lanzaproyectiles M11 austriacos, que lanzaban cartuchos de 384 kg a 11 km. Los cartuchos podían penetrar muros antes de estallar, acabando con casi todos los habitantes por la presión de la detonación.  

sábado, 2 de octubre de 2021

AMETRALLADORAS LIGERAS (GRAN GUERRA)


Las tácticas desarrolladas en las unidades pequeñas durante la Primera Guerra Mundial son la base de la guerra moderna. Cuando las ametralladoras ligeras se hicieron más comunes, las tácticas de infantería cambiaron de fondo. Una de las primeras tácticas que surgió alrededor de la LMG fue el Fuego Ambulante, en que las unidades que avanzaban disparaban desde la cadera mientras se acercaban al enemigo, para eliminarlo y retenerlo. A esta táctica le seguía normalmente un ataque de combate de infantería a corta distancia, que requería de armas de disparo rápido y mucha munición. 

El Fuego Ambulante era de invención francesa y, en la Primera Guerra Mundial, este ejército lo aplicó con la ametralladora Chauchat, que era muy ligera. El Fuego Ambulante seguía apareciendo en los manuales de tácticas de los EUA en los años 20 y fue el preferido del General Patton en la Segunda Guerra Mundial.

Ametralladora Chauchat

Ilustración de la ametralladora en acción

Las ametralladoras ligeras permitieron que los pelotones actuaran de forma independiente, lo que dio pie al desarrollo de la táctica moderna de fuego y movimiento, que comenzó en el frente occidental y la usaron todos los ejércitos al fin de la guerra. La LMG se consideraba el núcleo del pelotón de infantería. Los escuadrones de ametralladoras se enviaban al frente al inicio de un ataque, de preferencia antes de la artillería preparatoria y después de los bombardeos con morteros y tomaban posiciones en los flancos para actuar como "puntos ofensivos". 

El escuadron de LMG contaban en estas acciones independientes con pistolas, rifles, granadas y herramientas de afianzamiento para lidiar con los enemigos que pudieran surgir. Ni bien terminaba el bombardeo, las ametralladoras ligeras abrían fuego en ráfagas controladas para eliminar al enemigo y neutralizar cualquier ametralladora enemiga en posición y ofrecer protección para su propia infantería. Cuando la primera ola de infantería llegaba a la posición enemiga, los escuadrones de ametralladoras ligeras entraban y disparaban contra el ejército en retirada. Estos escuadrones de LMG debían moverse a terreno abierto, mientras que los fusileros se colocaban en terreno cubierto. Así ambos grupos se cubrían entre sí y avanzaban como dando saltos. 





domingo, 26 de septiembre de 2021

La lucha contra los dirigibles (Derribando gigantes)












Los dirigibles que fueron una visión asombrosa de la tecnología moderna y que llenaron de sueños a los escritores de ciencia ficción y estusiastas de los viajes, se convirtieron rápidmente en símbolos militares de miedo y dominación. Estos gigantes llenos de hidrógeno acompañaron a los ejércitos y guiaron a las marinas a lo largo de la guerra. Su habilidad para volar a grandes alturas, fuera del alcance de los primeros aviones caza, los hicieron ideales para el reconocimiento y hasta para pequeñas misiones de combate, como la detección y bombardeo de submarinos o rutas de suministro. Sus exploraciones proporcionaros información vital acerca del movimiento de las tropas, la posición de la artillería y trincheras de reserva ocultas, pero eventualmente, los nuevos cazas pudieron derribar a los gigantes. Aunque una bala era capaz de perforar un agujero en el casco de una celda de gas, los dirigbles rígidos podían resistir bastante daño antes de ser forzados a retirarse o aterrizar. Para pelear eficazmente contra un dirigible, los cañones antiaéreos diseñados especialmente para granadas explosivas creaban una lluvia de metralla en el cielo y los pilotos de los cazas arriesgaban sus vidas esquivando enemigos para disparar su munición incendiaria y cohetes explosivos a los dirigibles. Una vez en llamas, el gas convertía al dirigible en una bola de fuego gigante de tela y metal incandescente, estrellándose en el suelo sin ninguna esperanza para la tripulación. 



miércoles, 22 de septiembre de 2021

EXPLOSIONES INCRÉIBLES: LOS BOOMS OLVIDADOS


En varios frentes de la Gran Guerra, grandes cantidades de explosivos creaban cicatrices que aún pueden ser vistas. Montañas enteras en los Alpes italianos fueron destruidas, aldeas en el frente occidental, por la sierra de Messines, literalmente saltaron por los aires cuando grandes cantidades de dinamita explotaron bajo la tierra. 

Daño a la estatua de la libertad

Durante la guerra, en 1916, incluso en Nueva York la explosión del "Black Tom" destruyó ventanas en el bajo Manhattan, dañando la Estatua de la Libertad y despertando a personas hasta Maryland. Aproximadamente dos millones de libras de explosivos en el puerto de Nueva York estaban esperando a ser enviados a la guerra cuando explotaron. Inmediatamente se sospechó que habían sido espías alemánes. La explosión fue igual a un terremoto de 5.5 grados. 

Periodico anunciando el echo


lunes, 20 de septiembre de 2021

RÍO SOMME (1916)

Batalla del Somme 1 de julio - 18 de noviembre de 1916
Fecha1 de julio de 1916-18 de noviembre de 1916 (140 días)
Localización
Río Somme , departamento norcentral de Somme y sureste de Pas-de-Calais , Francia
50 ° 00′56 ″ N 02 ° 41′51 ″ ECoordenadas : 50 ° 00′56 ″ N 02 ° 41′51 ″ E
Resultado

Indeciso

  • Gran número de bajas en ambos lados
  • Las fuerzas alemanas se retiran hacia Péronne y Bapaume.

Cambios territoriales
Protuberancia conducida al saliente de Noyon
Beligerantes
 Francia imperio Alemán
Comandantes y líderes
Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda Douglas Haig Joseph Joffre Ferdinand Foch Henry Rawlinson Émile Fayolle Hubert Gough Joseph Alfred Micheler
Tercera República Francesa
Tercera República Francesa
Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda
Tercera República Francesa
Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda
Tercera República Francesa
imperio Alemán Rupprecht de Baviera Max von Gallwitz Fritz von Below
imperio Alemán
imperio Alemán
Fuerza
1 de julio
Imperio Británico 13 divisiones (390.000 hombres)
Tercera República Francesa11 divisiones (330.000 hombres)
julio-noviembre
Imperio Británico 50 divisiones (1.530.000 hombres)
Tercera República Francesa48 divisiones (1.440.000 hombres)
1 de julio
imperio Alemán 10 1 ⁄ 2 divisiones (315.000 hombres)
Julio-noviembre
imperio Alemán 50 divisiones (1.500.000 hombres)
Bajas y perdidas
Imperio Británico C.  420.000 [1] [2] [3] c.  200.000 [4] [5] [3]
Tercera República Francesa
imperio Alemán434.000-445.000 [6] [3] [5]

El ataque se planeó de forma inicial como un asalto combinado de franceses y británicos para arrebatar el dominio del frente occidental a los alemanes; pero en el transcurso de 1916 el comandante en jefe británico Sir Douglas Haig necesitaba quitar presión de los franceses, cuyos esfuerzos estaban puestos en contener a los alemanes en Verdún. Un nuevo ataque conjunto en los frentes oriental e italiano podía mermar la capacidad de las Potencias Centrales de intercambiar suministros entre sus frentes, lo que podía suponer un punto de inflexión. En este ataque al frente occidental, trece divisiones británicas y cinco francesas fueron escogidas para atacar al segundo ejército alemán a ambos lados del río Somme. 

Soldados alemanes muertos en una trinchera destruida junto a Guillemont.

El principio de este encarnizado bombardeo el 24 de junio contó con 1500 armas pesadas y obuses, y pretendía destruir los puestos alemanes por completo, pero un gran número de proyectiles no fueron efectivos a causa del terreno lodoso y no pudieron dañar el alambre de púas alemán. Cuando los soldados frances y británicos llegaron a la cima el 1 de julio, los defensores alemanes salieron de sus escondites subterráneos y enfrentaron a los británicos con sus armas en mano. Mientras, el ataque francés al sur del río tomó desprevenidos a los alemanes; los ingleses sufrieron un elevado número de bajas al norte del río cuando enfrentaron los búnkeres fuertemente fortificados y el alambre de púas alemán. Una intensa lucha por sectores muy pequeños de territorio en frentes nuevamente abiertos obligó a los alemanes a transferir tropas de Verdún a Somme. La batalla en el Somme se convirtió en una guerra de desgaste y, aunque se enviaron los novedosos tanques Mark I para equilibrar el enfrentamiento y sorprendrer, eran muy poco fiables e incapaces de marcar la diferencia. El invierno terminó la batalla el 18 de noviembre; la Entente ganó 12 km de terreno y sufrió más de 600.000 bajas. 

viernes, 13 de agosto de 2021

GUERRA DE TANQUES

El desarrollo del tanque era un secreto máximo. La idea básica era que, como los autos blindados, deberían ofrecer mucha seguridad contra las balas y la metralla, pero en vez de depender de las llantas vulnerables, usarían las orugas recién desarrolladas para atravesar la tierra de nadie. Las orugas no solo permitieron una armadura más pesada, también eran capaces de cruzar cráteres de bombas, brechas y lodo sin quedarse atascadas.

No los podían detener los obstáculos naturales, podrían atravesar el sistema de trincheras del enemigo y abrirse camino para que la infantería siguiera su estela. Al menos esa era la teoría, ya que en realidad, los primeros tanques eran máquinas muy frágiles y la mayoría se descomponía por problemas técnicos incluso antes de entrar en combate. Al principio, eran máquinas incómodas y lentas, capaces de avanzar solamente al ritmo de una caminata y su manejo era un trabajo endemoniado. Había vapor de gasolina, monóxido de carbono, altos niveles de calor y ruido, muchos tripulantes no podían operar dentro de un tanque más de algunas horas, pero con el tiempo, los tanques se hicieron más y más sofisticados.

Un tanque británico Mark IV avanza junto a la infantería en un campo francés durante la Primera Guerra Mundial.

El tanque ligero Renault FT-17 fue el primero con una torreta giratoria que permitía una visión de 360 grados del campo de batalla

El iconico Mark IV británico o el Renault FT francés estaban cerca del concepto moderno de un tanque. Eran capaces de soportar mucho daño, podían actuar como escudos móviles para la infantería o disparar sus cañones en contra de fuertes del enemigo. En la batalla de Villers-Bretonneux, la primera batalla de tanques contra tanques de la historia, varios A7V pelearon un corto enfrentamiento contra tres MK IV, perdiendo ante la superioridad de fuego y movilidad británica. 

Al final, los tanques no fueron el arma decisiva en la guerra, pero eran recursos muy valiosos cuando se combinaban con la infantería, la artillería y los aviones. Los planes de guerra en 1919 incluían el despliegue en masa de los tanques en el frente occidental, pero, afortunadamente, el mundo nunca llegó a ver esto. 

LA TRIPULACIÓN DE LOS TANQUES





Un tanque en combate llevaba normalmente entre 5 y 12 tripulantes (el A7V hasta 20) que tenían roles distintos. Había un comandante y al menos un conductor, un observador, un artillero principal y artilleros. Hacía calor dentro del tanque, la temperatura podía alcanzar los 40° C y la tripulación era víctima de los gases tóxicos, el humo de la gasolina, el monóxido de carbono y la falta de aire fresco. El ruido de un simple cambio de velocidades era tan fuerte que causaba un dolor intenso. La tripulación de los tanques usaba máscaras de malla metálica, para protegerse de las piezas de sus propios tanques cuando las balas perforadoras de blindaje o los explosivos despedazaban las placas metálicas. Los primeros tanques eran comparativamente vulnerables una vez que estaban dañados, en ocasiones, no había escape para las tripulaciones atrapadas adentro. 

sábado, 7 de agosto de 2021

LA CAIDA DE CONSTANTINOPLA (1453)

Es difícil hablar de la historia turca sin mencionar al Imperio Otomano y la hazaña que lo volvería con el paso de los siglos en el regente de Medio oriente, los Balcanes y el norte de África. Pero seamos claros, al momento de hablar acerca de “turcos” en la antigüedad hacía referencia a dos grupos musulmanes del medio oriente: Los selyuqis (selyúcidas) y los Otomanos. Estos primeros en el año 1100 controlaban la mayor parte de Anatolia (arrebatada a los Bizantinos), Palestina, las tierras que rodeaban el Golfo Pérsico y las ciudades santas de Arabia, llegando incluso hasta Samarkanda (uzbekistán).

Este control territorial fue producto de la aplastante victoria de los selyuqis sobre el ejército Bizantino en Malazgirt (actualmente Turquía), en el año 1071. Casi al mismo tiempo tomaron con éxito Jerusalén, arrebatándosela a los musulmanes egipcios que la gobernaban. Estos dos hechos produjeron tal conmoción entre los bizantinos, el papado y los europeos, que tuvieron como resultado los 200 años posteriores de cruzadas.

¿Y cuándo entonces comenzamos a hablar de Otomanos y no Selyucidas? Bueno, lo cierto es que a pesar del éxito de los Selyucidas al retomar el control de palestina, las continuas guerras con los cruzados mermaron sus fuerzas (recuerda que fueron 200 años de cruzadas). Por otro lado, el Islam entró en un periodo de introspección interna debido a la popularidad del misticismo Sufi. En ese estado de agotamiento y debilidad, sucumbieron ante el repentino ataque de los mongoles. Bagdad cayó presa de los invasores en el año 1258 y el imperio selyuqi llegó a su fin.

OSMAN I, FUNDADOR DEL IMPERIO OTOMANO


Tuvo que pasar su tiempo para que los Turcos de la Anatolia, ahora bajo el reinado del Sultán Osman I, a principios del siglo XIV, se unificaran tomando el nombre de Osmanli u Otomanos en su honor (traducción de “Imperio Otomano” al turco: Osmanlı İmparatorluğu). Ya con aires renovados bajo el mando de Osman los otomanos declararon la guerra santa al ya mermado Imperio bizantino y se dirigieron desde Constantinopla hasta los Balcanes, venciendo a los Serbios en el año 1389 y, posteriormente, en el año de 1396, al ejército cruzado húngaro. Los mongoles, al mando de Tamerlán, frenaron temporalmente los éxitos otomanos, pero Tamerlán (militar turco-mongol) siguió avanzando con su ejército y los otomanos se recuperaron.

MEHMED II "El conquistador de Constanstinopla" y septimo sultan Otomano, entrando victorioso a la ciudad

Ahora, ¿Qué fue la caída de Constantinopla?

Fue la invasión de los otomanos (ahora liderados por Mehmed II “el conquistador") a Constantinopla (actual Estambul), lo que tendría como fin ultimo la caída del imperio romano de oriente, cuyos territorios con posterioridad serian reclamados por los Turcos Otomanos, bajo el mando de los subsecuentes sultanes de la dinastía Osmanli. Este hecho histórico transcurrio el 29 de mayo de 1453 y significo el fin de una era, pues no tardaría poco después en caer el Imperio romano por completo.